Vivimos en un mundo inmediato, pero muchas cosas importantes requieren tiempo.
Resolver un problema, mejorar la letra, aprender a leer con fluidez o entender un concepto nuevo son procesos que necesitan tiempo y paciencia.
En el aula fomentamos la constancia y la paciencia, ayudando a nuestros alumnos y alumnas a entender que el esfuerzo sostenido tiene recompensa.
Porque aprender no es correr, es avanzar paso a paso.