La salida al teatro para ver la adaptación de El Lazarillo de Tormes ha sido una experiencia cultural y educativa muy valiosa para el alumnado de 3.º y 4.º de ESO. El teatro ofrece una forma cercana y amena de aproximarse a los clásicos: convierte una obra fundamental de la literatura española en un relato vivo, con ritmo, emoción y significado, y ayuda a comprender mejor su contexto y su mensaje.

La representación combina momentos de tono divertido y ágil con otros más duros, donde aparecen realidades como el hambre, la pobreza y la falta de oportunidades. Precisamente ese contraste permite que el alumnado conecte con el texto desde una mirada actual y reflexione sobre temas que siguen siendo relevantes: la injusticia, la desigualdad, la supervivencia y la hipocresía de ciertos comportamientos.

Además de reforzar contenidos de Lengua y Literatura, esta actividad fomenta el gusto por la cultura, la atención como espectadores y la capacidad de interpretar lo que ocurre en escena más allá de lo evidente. En definitiva, una manera diferente y motivadora de acercarse a un clásico que, siglos después, todavía nos interpela.